In
remember
crates
picking
oranges
packing
plant
conveyor
belts
coarse
dresser
basin
chipped
enamel
decorations
orange
blossoms
sailing
ship
splinter
Don't
look a gift horse in the mouth
Desde que me
acuerdo, las cajas
de naranjas eran parte de mi vida. Mi papá trabajaba cortando
naranjas y mi mamá tenía un empleo en la empacadora,
donde esos globos dorados rodaban sobre
bandas
para ser colocados en cajas de madera.
En casa, esas mismas cajas burdas
nos servían de cómoda,
bancos y hasta
lavamanos sosteniendo una palangana
y un cántaro de esmalte
descascarado. Una
caja con cortina se usaba para guardar las ollas.
Cada caja tenía su
etiqueta
con dibujos distintos.
Esas etiquetas eran casi los
únicos adornos
que había en
la habitación pequeña que
nos servía de sala, dormitorio y cocina. Me gustaba trazar
con el dedo los diseños coloridos--tantos diseños--me acuerdo
que varios eran de flores--azahares,
por supuesto--y amapolas y orquídeas, pero también había
un gato negro y una caravela.
El único inconveniente eran las astillas.
De vez en cuando se me metía una en la mano. Pero como dicen,
"A
caballo regalado, no se le miran los dientes".
|